|
Miguel
Esteban Hesayne nació el 26 de diciembre de 1922 en la ciudad de
Azul, Argentina. Ordenado sacerdote a los veintiséis años
el 12 de diciembre de 1948, ejerció como profesor de Literatura
y Latín en el Seminario diocesano de Azul, más tarde Rector.
Fue destinado como cura párroco en Tapalqué, 25 de mayo,
Lamadrid y Las Flores en la provincia de Buenos Aires hasta que fue designado
por quince años como capellán auxiliar no militar en el
Regimiento de Azul y en la Base Naval Azopardo. En tiempos del Concilio
Vaticano II cursó estudios de Teología Pastoral en la Universidad
de Lille, en Francia, y de Eclesiología con el teólogo Ives
Congar en París. El 7 de marzo de 1975 fue nombrado Obispo de Viedma,
Río Negro, lugar desde donde ejerció su cátedra pastoral
con ardor en defensa de los pobres y los derechos humanos.
La dictadura militar que se apoderó del país entre 1976
y 1983 la enfrentó desde el lugar del profeta, cuando la palabra
era castigada con la muerte. Entonces, dirigió su servicio episcopal
a la actividad y el compromiso concretos, no sólo mediante la denuncia
sino con la acción y la gestión directa ante los Cuerpos
de Ejército y de las otras fuerzas regulares del gobierno de facto
a favor de la aparición con vida de ciudadanos de su diócesis
detenidos irregularmente; algunos, más tarde desaparecidos. Tras
enviar varias cartas privadas a los responsables de las Juntas Militares
al ex general Videla, al ex general Harguindeguy, al ex general
Viola- y no obtener una respuesta acorde al tema de la violencia, de las
torturas, a las graves violaciones a los derechos humanos, a las desapariciones,
decidió hacerlas abiertas y públicas antes de recibir varias
amenazas concretas de muerte: en 1976, luego del asesinato del obispo
de La Rioja Enrique Angelelli; en 1981, en ocasión de acompañar
al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, fundador del Servicio
de Paz y justicia (SERPAJ) en una recorrida por la diócesis.
En aquellos años enfrentó al Terrorismo de Estado y a la
Doctrina de la Seguridad Nacional en sintonía con los obispos Jorge
Novak y Jaime de Nevares desde los Organismos de Derechos Humanos, especialmente
desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH).
Al tiempo que como obispo integraba la CEA (Conferencia episcopal argentina)
colaboraba como columnista en la Revista Paz y Justicia dirigida por Adolfo
Pérez Esquivel, y concedía numerosos reportajes a la vez
que promovía y firmaba solicitadas en los medios de la época
junto a personas de la política y la cultura.
Durante su gestión episcopal en Viedma (1975-1995) convocó
el primer Sínodo pastoral diocesano (1983-1984), recibió
la visita apostólica del papa Juan Pablo II en abril de 1987, y
propició la creación de los obispados de Alto Valle y Bariloche.
El 2 de agosto de 1985 se presentó a declarar en su condición
de obispo católico en el Juicio a las Juntas, haciéndolo
por más de una hora con argumentos contundentes acerca del Terrorismo
de Estado y la desaparición forzada de personas en un testimonio
histórico, coherente y conmovedoramente cristiano en tanto pastor
y ciudadano.
Hesayne abrazó la Opción Preferencial por los Pobres y piensa
la Iglesia y el mundo con los preceptos fundamentales del Concilio Ecuménico
Vaticano Segundo, desde el Magisterio de la Iglesia, y con las premisas
y categorías de la Teología de Liberación. Por aquellos
años como durante la década de los noventa y los últimos
tiempos alza su voz para reclamar a la dirigencia política y empresaria
el recorrido por sendas de justicia social y libertad, en función
de la paz; para reintegrar el sentido de servicio, en oposición
fundada al modelo neoliberal en apogeo en los noventa en la Argentina;
contra los indultos; contra la cultura alienante; y sobre todo para fecundar
de valores trascendentes la actividad política las cartas
abiertas que enviara a los presidentes de los últimos 20 años
de vida democrática, Raúl Alfonsín, Carlos Menem,
Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde, dan cuenta de esta coherencia
discursiva y testimonial.
Retirado del gobierno pastoral desde 1995, es Obispo Emérito de
Viedma, dedicándose intensamente a la animación del Instituto
Secular de los Cristíferos (desde el 25 de mayo de 1955, Azul,
cofundador junto a Beatriz Abadía) centrado en la formación
integral del laicado. Asesor de la Obra Kolpin Argentina por varios años,
entre 1995 y 1997 invitado por sacerdotes de Alemania dio varios cursos
en Europa sobre Comunidades Eclesiales de Base (CEB). Junto al obispo
metodista Aldo Etchegoyen es miembro fundador de la Asociación
Jaime de Nevares, destinada a la formación sociopolítica
del laico a nivel nacional. Su mensaje continúa siendo lúcido,
frontal, sensato; luminoso, el núcleo de su pensamiento es la inspiración
hacia una dimensión política del Evangelio. Y desde el enfoque
pastoral y espiritual considera que su misión es el anuncio de
esta dimensión profética.
Es titular de la Cátedra de DDHH de la Universidad Nacional del
Centro de la Provincia de Buenos Aires, y en 2001 recibió el Doctorado
Honoris Causa por parte de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Es una de las voces protagonistas de la Argentina de los últimos
treinta años y una de las máximas expresiones de la Iglesia
católica argentina y latinoamericana.
En 2004 recibió junto a la Madre de Plaza de Mayo Olga Aredez el
premio Azucena Villaflor, en mérito a su lucha por los Derechos
Humanos por parte del Gobierno argentino, de manos de Néstor Kirchner.
Es miembro Emérito de la Comisión Provincial por la Memoria
con sede en La Plata y publica sus homilías semanales desde el
sitio en Internet www.cristiferos.com.ar
OBRAS PUBLICADAS
Cartas por la vida. Centro Nueva Tierra y
Latinoamérica Libros, Buenos Aires, 1989, y Documentos-Página
12, Buenos Aires, 1996
Una voz del Sur. Ed. Guadalupe, Buenos Aires,
1995
Hambre de dignidad: apuntes para una sociedad basada
en la Justicia hecha en el amor. Editora Patria Grande, Buenos
Aires, 2005
Jesucristo, Vida para el Pueblo: apuntes para ser
Iglesia de Jesús en la vida ciudadana. Editora Patria Grande,
Buenos Aires, 2006
Desde los pobres a todos: apuntes para celebrar la vida . Editora Patria Grande,
Buenos Aires, 2007
|